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Tambo: el confinamiento es más rentable y llegó para quedarse

Procesos lecheros según estrategias de suplementación para sistemas pastoriles mejorados.

  • abril 5, 2016

El grupo de Nutrición de la EEA INTA Rafaela ha llevado a cabo una serie de ensayos cuyo objetivo fue generar estrategias de suplementación para sistemas pastoriles mejorados, ajustadas por tipo de suplemento ya sea concentrado o TMR (ración totalmente mezclada en inglés), según la época del año -primavera u otoño-invierno-, a fin de mejorar la producción lechera.

La decisión estratégica es aquella que enmarca una explotación agropecuaria dentro de un sistema de producción de leche definido. Este tipo de decisión requiere un alto grado de reflexión. En comparación con un sistema de alimentación de vacas lecheras intensificado sobre la base del pastoreo, un tambo estabulado requiere una gran inversión -instalaciones, maquinarias, manejo de efluentes, etc.- que podría convertirse en capital perdido si el negocio no funciona y el capital tierra es vendido.

A partir de un análisis de sensibilidad se demostró que en escenarios de bajo precio de la leche y de alto costo del alimento -situaciones muy frecuentes-, hubo incrementos en la producción de leche de hasta un 36% en vacas de alta producción -45 lt de leche por día- confinadas y alimentadas con una ración totalmente mezclada -TMR-, no fueron suficientes para revertir la mejor rentabilidad a favor del sistema pastoril con suplementación, 60% pasto, 40% balanceado.

Aumentando los niveles de producción de leche

Pastoreo + concentrado energético <semiconfinado [pastoreo +TMR] < confinado [TMR]

A medida que aumenta la complejidad del sistema de alimentación aumenta la producción de leche a expensas de un mayor consumo de materia seca -CMS-. Como consecuencia, la eficiencia de conversión -EC; kg leche/kg CMS- es pobremente modificada. Con respecto a los otros dos sistemas de alimentación, el sistema confinado con TMR mejoró la EC en un rango del 5 al 10%.

Esta respuesta fue confirmada en un ensayo realizado en la EEA Rafaela, en el que se observaron incrementos lineales para la mayoría de las variables de producción y composición de leche ante consumos crecientes de TMR en reemplazo de pastura.

El 61% de la diferencia en producción, entre un sistema puramente pastoril y uno confinado con vacas de igual merito genético, se explicaría por el mayor CMS de la TMR, mientras que la caminata y actividad de pastoreo y la eliminación de urea explicarían sólo el 24% y el 12%, respectivamente.

Cuando la producción de leche fue ajustada o corregida por la leche proveniente de aquellas vacas tratadas con antibióticos por presentar mastitis clínica –la leche no vendida no fue contabilizada como producción-, el ingreso económico en $/vaca/día no difirió entre las vacas estabuladas, alimentadas con TMR y aquellas mantenidas a cielo abierto en condiciones de pastoreo y suplementación energética.

Hay una amplia variación en la respuesta animal a la TMR. Este fenómeno podría estar relacionado al potencial productivo de las vacas utilizadas -mérito genético-, es decir a la capacidad de derivar los nutrientes consumidos principalmente a la producción de leche en lugar de destinarlos a reservas corporales, y/o a la diferente respuesta del animal a una dieta determinada (interacción genotipo-ambiente). En este sentido, se demostró que en condiciones de pastoreo las vacas Holstein Neozelandés (HN) tuvieron una mayor EC (+3,4%) que la contraparte Americana (HA), mientras que en condiciones de confinamiento y alimentadas con TMRs, las vacas HA fueron más eficientes (+2,3%) que las vacas HN.

La Rentabilidad sobre la Producción de Leche

La rentabilidad del negocio lechero esta determinada en gran medida por la vida útil de las vacas. Un rodeo longevo tiene un menor costo de reposición y una mayor proporción de vacas adultas que expresan su máximo potencial de producción.

Los corrales secos fueron desarrollados en el sudeste de California -USA, en 1920/1930-. El confinamiento en este tipo de corrales se asoció con importantes problemas sanitarios y de manejo. Una de las principales problemáticas enumeradas para estos sistemas de encierre fue el manejo de la bosta. En relación a lo anteriormente dicho, aquellos tambos confinados cercanos a zonas urbanas eran el centro de constante presión pública por el olor y mosquerío generado por la acumulación de bosta en los corrales. Otra situación no deseable asociada al uso de corrales secos, era la  acumulación de barro durante las épocas de lluvia. El barro junto con la bosta y orina generan un ambiente favorable -humedad y microbios- para infecciones mamarias.

Los corrales secos se recomiendan para regiones de clima seco con un déficit de humedad del suelo no inferior a 1.270 mm anuales. Para regiones de clima húmedo, la pavimentación y el techado de los corrales se hacen una necesidad. No obstante, si bien estas mejoras de los corrales evitan la formación del barro, los problemas sanitarios y de manejo de la bosta no dejan de ser importantes.

A partir de un ensayo de una duración de 4 años, se demostró que las vacas estabuladas tuvieron 1,8 veces más casos de mastitis clínicas y 8 veces mas descartes y muertes que las vacas en pastoreo.
La dermatitis interdigital y la erosión del talón, consideradas entre las lesiones más comunes del pie en el ganado lechero, se diagnosticaron dos veces más en vacas estabuladas que en animales en pastoreo.

El aporte de la genética a la producción de leche

produccion de leche

 

 

Sobre la base de que la cruza ¾ Holando X ¼ Jersey tiene el potencial genético para producir leche en respuesta al consumo, y que el riesgo de descarte se incrementa conforme la profundidad y/o la estreches de la ubre es mayor, en sistemas de alimentación que inducen altos niveles de producción diaria de leche, la cruza podría ser más vulnerable a sufrir descartes tempranos.

Estudios conducidos en EEUU comparando sistemas confinados vs. pastoriles mostraron disminuciones en el peso vivo de las vacas y en la nota de condición corporal para los sistemas basados en pasturas, sin efectos significativos sobre la eficiencia reproductiva.

Resultados similares fueron obtenidos en un ensayo de larga duración realizado en la EEA Rafaela, en el que se compararon dos sistemas de alimentación: confinado vs. pastoril con suplementación. En dicho estudio, a pesar de los efectos positivos del sistema confinado sobre los parámetros de estado corporal, los indicadores reproductivos evaluados resultaron similares entre tratamientos.

Otro camino en la producción

Otra alternativa a la intensificación es la combinación de TMR y pastoreo, lo cual se conoce como raciones parcialmente mezcladas -PMR, por sus siglas en inglés-. Este sistema de alimentación semiconfinado podría ser una alternativa útil para los productores lecheros que evalúan la transición hacia la adopción de sistemas confinados. El uso de la pastura como parte de la dieta reduciría los costos de las TMR y mejoraría la salud del rodeo.

A lo largo de estos años, muchos de los productores lecheros que optaron por el confinamiento no encontraron en el mismo los beneficios en la producción de leche esperados. Por el contrario, estos fueron sorprendidos por mucho de lo enumerado anteriormente, lo cual por desconocimiento u omisión, no fue parte del discurso que promovía el confinamiento en aquellos años.

 

Autor: Gustavo Bretschneider, Eloy Salado y Darío Arias – EEA INTA Rafaela
Fuente: www.inta.gob.ar/documentos

 

Categories: Ganadería
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