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Mezclas de herbicidas: si no se juntan no sirve

Necesidad de aplicar mezclas de herbicidas con el fin de aumentar su capacidad y rango de acción.

  • junio 30, 2016

Evaluar la compatibilidad de mezclas de tanque para pulverización de glifosato + 2,4-D sal amina, en distintas concentraciones y a escala reducida es una tarea indispensable, sobre todo cuando el productor decide cambiar la marca comercial habitual.

El avance de las malezas en los barbechos químicos requiere de la aplicación en general de mezclas de herbicidas con el fin de aumentar el espectro de acción, reducir el número y costo de aplicación. Las mezclas de plaguicidas son asociaciones, en este caso, de dos o más herbicidas (principios activos) dentro del mismo tanque. Cuando se realizan algunas mezclas de herbicidas, surgen ciertas incompatibilidades entre las mismas. Ellas pueden ser:

  • Incompatibilidad física: se refiere a diferentes características y formulaciones de los productos, con separación en fases, formación de grumos, cremas, coalescencia, floculación, precipitados o sedimentos en el fondo del tanque o en la parte superior del caldo, que no se vuelven a mezclar o no se disuelven agitando la masa líquida (Silva et al., 2007). Es el tipo de incompatibilidad más común que afecta la aplicación de plaguicidas, a veces tornándose imposibles de aplicar ya que tapan bombas, cañerías, filtros y boquillas (FAO, 2002; Raimondo, 2007). Entre las condiciones que predisponen a dichos efectos se pueden mencionar varios factores: baja temperatura (menor capacidad solvente del agua y lenta velocidad de reacción química), rápido vertido del plaguicida (poco tiempo para disolverse), ineficiente agitación (poco retorno o mal ubicado), calidad de agua, características propias del principio activo (formulación, concentración, dosis), incorrecto orden de mezclado, concentración de los componentes (Raimondo, 2007; Leiva, 2011; Leiva y Picapietra, 2012; De la Vega, 2013; Antuniassi, 2015).
  • Incompatibilidad química: es posible que dos productos sean antagónicos sin mostrar incompatibilidad al mezclarse (no puede ser detectado a simple vista) pero en este caso se afectan sus propiedades químicas de control; esto puede conducir a inactividad del principio activo, es decir disminución de la eficacia (Petter et al., 2012). Se debe probar la mezcla sobre la plaga que se desea controlar.

En general, las interacciones físicas surgen o están asociadas a los ingredientes inertes contenidos en los plaguicidas (formulados, disolventes), mientras que las interacciones químicas pueden ocurrir por la interacción de los distintos principios activos de los plaguicidas (Petter et al., 2012).

La inestabilidad del caldo de pulverización puede influir en la calidad de la aplicación debido a la interacción entre las características del líquido aplicado y los mecanismos de formación y distribución de las gotas, dando como resultado tratamientos de baja eficiencia (Miller y Ellis, 2000).

La prueba de compatibilidad, previa a la mezcla de productos en el tanque es necesaria para todos los plaguicidas, aunque sea una mezcla conocida por el aplicador, es siempre recomendable. Si es la primera vez que se va a realizar la mezcla, se desconoce la reacción del principio activo o de la marca comercial en una mezcla, entonces es indispensable la prueba de compatibilidad. Existen muchas formulaciones de distintas marcas comerciales para un mismo principio activo.

Existen algunos trabajos de incompatibilidades físicas y químicas en mezclas de productos. Dentro de las incompatibilidades físicas, las mezclas de herbicidas: glifosato, 2,4-D sal amina y atrazina (Leiva y Picapietra, 2012); las mezclas herbicidas e insecticidas, dentro de los herbicidas: glifosato, lactofen, fomesafen, haloxifop y fluazifop-p-butil e insecticidas: metomil, clorpirifós, teflubenzurón, triflumurón, cipermetrina y tiametoxam + lambdacialotrina (Petter et al., 2012); las mezclas herbicidas: glifosato + diclosulam + MSO y paraquat – diuron + MSO presentaron cierta incompatibilidad, si bien fueron solucionados con una buena agitación de la máquina durante el uso (Jalil Maluf, citado por Pena, 2014); las mezclas de herbicidas, insecticidas y herbicidas e insecticidas y fungicidas. Dentro de los herbicidas: profoxidim, bentazone, cialofope-butílico, clomazone, azimsulfurom, imazetapir, fenoxapropp-etil, insecticidas: lambdacialotrina, tiametoxam e imidacloprid y fungicidas: trifloxistrobina + tebuconazole (Pazini et al., 2013).

El objetivo de este trabajo fue evaluar la compatibilidad de diferentes mezclas de glifosato-de concentraciones y algunas marcas comerciales disponibles localmente y 2,4-D sal amina.

control de plagas

Materiales y Métodos

La experiencia se realizó en Crespo, Entre Ríos, utilizando glifosato en dos concentraciones: concentrado soluble al 36% y 66,2% y 2,4-D sal amina en dos concentraciones: concentrado soluble al 58,4% y 80,4%. Las mezclas realizadas se describen en la Tabla 1, a fin de determinar previo a la realización de la aplicación en lote de barbecho químico corto, la compatibilidad de ambos herbicidas.

Tabla 1. Tratamientos de mezclas de herbicidas y concentraciones.

Trat. Principios activos Concentración (g e.a.l-1) Concentración (%)
1 Glifosato sal monopotásica + 2,4-D amina del ácido diclorofenoxiacético 356 + 600 Glifosato (36%) + 2,4-D sal amina (80,4%)
2 Glifosato sal potásica de Nfosfonometil glicina + 2,4-D amina del ácido diclorofenoxiacético 540 + 600 Glifosato (66,2%) + 2,4-D sal amina (80,4%)
3 Glifosato sal potásica de Nfosfonometil glicina + dimetilamina del ácido 2,4 diclorofenoxiacético 540 + 485 Glifosato (66,2%) + 2,4-D sal amina (58,4%)
4 Glifosato sal potásica de Nfosfonometil glicina + dimetilamina del ácido 2,4 diclorofenoxiacético 506 + 485 Glifosato (66,2%) + 2,4-D sal amina (58,4%)

Las mezclas se realizaron en recipientes de 1 litro, considerando para un volumen de aplicación de 50 l ha-1 y dosis de glifosato de 2,5 l ha-1 y 1,250 l ha-1 de 2,4-D sal amina, ambos herbicidas concentrados solubles, se respetaron las dosis según la concentración de cada herbicida.

Se preparó la mezcla en 500 cc de agua, primero se colocó la mitad de agua (250 cc), luego el 2,4-D sal amina, en tercer lugar se completó con el resto de agua y finalmente se agregó el glifosato, siempre con agitación manual en forma circular. Una vez completada la incorporación de los dos herbicidas, se procedió a cerrar el envase e invertirlo varias veces. Se realizaron 2 observaciones para determinar la compatibilidad física, la primera a través de una escala de apreciación visual del Centro Brasileiro de Bioaeronáutica (Tabla 2) y la segunda a los 30 minutos después de completo reposo. Se observó la sedimentación (altura de sedimento en mm) en aquellas mezclas en que se presentó.

Tabla 2. Estabilidad de mezclas.

Grado Condición Recomendación
1 Separación inmediata No aplicar
2 Separación después de 1 minuto No aplicar
3 Separación después de 5 minutos Agitación continua
4 Separación después de 10 minutos Agitación continua
5 Estabilidad perfecta Sin restricciones

Fuente: Centro Brasileiro de Bioaeronáutica (CBB), citada por Petter et al. (2012). Grado 1 significa separación inmediata de los compuestos y grado 5, perfecta estabilidad de los compuestos.

Resultados

El agua utilizada para la experimentación se detalla en la Tabla 3. Según la escala de Andersen (2012) se consideraría un agua moderadamente dura (160 – 600 ppm).

Tabla 3. Calidad del agua utilizada en el ensayo.

Calidad del agua Valores
PH 7,2
Dureza (CaCO3) (ppm o mg l-1) 219,3
Bicarbonato (ppm o mg l-1) 560,0
Conductividad eléctrica (μS cm-1) 130,0
Sodio (ppm o mg l-1) 184,0

Fuente: Laboratorio INTA EEA Oliveros.

El pH del agua estaría en el rango de neutro (pH=7). El sodio no ocasiona un antagonismo fuerte pero el glifosato, 2,4-D y cletodim pueden reducir su eficacia con concentraciones de sodio de 500 ppm y setoxidim con más de 1000 ppm (Puricelli y March, 2014). Si bien, Rodríguez (2000) menciona que los cationes calcio, magnesio, sodio, potasio y otros contenidos en el agua pueden antagonizar los efectos de distintas formulaciones sales de herbicidas como glifosato, 2,4-D, dicamba, imazetapir.

Los bicarbonatos pueden afectar la performance de ciertas familias de herbicidas, particularmente familias de graminicidas (grupo “dim”), 2,4-D sal amina, sulfonilureas (Rodríguez, 2000).

En la Tabla 4 se presentan los resultados de compatibilidad de los tratamientos evaluados. La mezcla realizada con glifosato de sal monopotásica y 2,4-D sal amina fue compatible, ya que no se depositó sedimento. Según la escala del Centro Brasileiro de Bioaeronáutica correspondería al grado 5. En los tratamientos 2, 3 y 4 cuando se mezcló glifosato sal potásica + 2,4-D sal amina se produjo una separación en fases inmediatamente de preparada la mezcla y en continua agitación manual, produciéndose la formación de sedimento. Esta sedimentación no desapareció aún con la agitación continua, precipitando nuevamente cuando cesaba la agitación manual. Según la escala del Centro Brasileiro de Bioeronáutica, correspondería al grado 1. A los 30 minutos, la altura de sedimentación fue de 5 mm en los bordes del fondo del recipiente.

Tabla 4. Resultados de las mezclas con los herbicidas.

Tratamiento Mezclas de herbicidas Sedimentación
1 Glifosato sal monopotásica + 2,4-D amina del ácido No sedimenta
2 Glifosato sal potásica + 2,4-D amina del ácido diclorofenoxiacético Sedimenta
3 Glifosato sal potásica + 2,4-D dimetilamina del ácido diclorofenoxiacético Sedimenta
4 Glifosato sal potásica + 2,4-D dimetilamina del ácido diclorofenoxiacético Sedimenta

Se sugiere realizar la prueba de compatibilidad en escala reducida con las mismas y otras formulaciones de glifosato y 2,4-D sal amina disponible comercialmente, otras dosis de uso, otros volúmenes de aplicación y otras calidades de agua, para observar su compatibilidad.

Consideraciones finales

La única mezcla compatible fue la de glifosato de sal monopotásica + 2,4-D sal amina. Ante la compra de una nueva marca comercial de estos herbicidas, se recomienda realizar las mezclas previamente en pequeña escala o volúmenes reducidos (recipiente transparente, jarra o probeta) para ver su comportamiento de estabilidad. Esta prueba se debe realizar con el agua que se utilizará en la aplicación respetando las proporciones de dosis del producto. Mezclar en el mismo orden en que se agregaran en el tanque de la pulverizadora, agitar la mezcla, dejar estabilizar y observar los resultados. Siempre agregue los herbicidas por separado: nunca mezcle los productos puros o concentrados entre ellos.

Autores:
Kahl M. AER Crespo. INTA EEA Paraná
Kleisinger G. Actividad Privada

Categories: Agricultura
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