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Trazabilidad en el campo: esas raras palabras nuevas

Las nuevas exigencias de seguridad en la producción agropecuaria condicionan el precio y la rentabilidad.

  • julio 1, 2016

En el mundo moderno los consumidores han incrementado las exigencias respecto a la calidad y seguridad de los productos agrícolas, cada día más se exige que los mismos sean producidos en condiciones ecológicamente responsables.

Las nuevas exigencias condicionan a los productores y los obligan a trabajar bajo normas cada vez más estrictas. Aparte de ellas implicará en el futuro no solo la posibilidad de recibir un precio menor, sino incluso la posibilidad de no poder comercializar la producción en determinados mercados.

¿Qué es la Trazabilidad?

Según especialistas, la trazabilidad es un proceso en el cual se registra toda la información correspondiente a los elementos involucrados en el historial de un producto, desde el comienzo hasta el final de la cadena de comercialización.

Se define también trazabilidad como aquellos procedimientos preestablecidos y autosuficientes que permiten conocer la historia, ubicación y la trayectoria de un producto o lote de productos a lo largo de la cadena de suministros en un momento dado, a través de herramientas determinadas.

Trazabilidad en el Campo

Las herramientas de agricultura de precisión no son ajenas al proceso de trazabilidad de la materia prima, ya que permiten registrar datos georreferenciados de todas las actividades que se realizan en la producción como la siembra, pulverización y cosecha, entre otras.

Esa información obtenida después se relaciona directamente con los antecedentes del producto y se confecciona un historial del producto que contiene datos registrados en las distintas etapas del proceso productivo.

Ese historial incluye datos como: fechas y horas de los procesos, ubicación geográfica, tratamientos aplicados a las materias primas, volumen de aplicación (herbicidas, plaguicidas, fertilizantes, semilla, enmiendas, etc.), personal que manipula el producto en cada eslabón productivo, el tipo de producto y la variedad, entre otros datos.

La trazabilidad en el campo está concebida como un estilo de trabajo que requiere el compromiso de los integrantes del sistema para poner a disposición información confiable que permita cumplir con el objetivo de convertirse en una herramienta útil para la toma de decisiones. Estas herramientas en poco tiempo van a ser las que nos permitan competir en mercados agroalimentarios exigentes, como el europeo, entre otros.

Trazabilidad en la siembra

El monitoreo o control de la siembra es clave para minimizar las fallas en la implantación de cultivos. La inversión en equipamiento se amortiza rápidamente por los beneficios económicos que esta tecnología brinda, minimizando pérdidas y costos. Además, los monitores de siembra, sean para dosis variable o no, a través de los diferentes menús de pantalla brindan la posibilidad de ingresar datos como nombre del lote, nombre del productor, localidad, variedad a sembrar y fecha, entre otros. Esta herramienta garantiza la identificación de la procedencia de la materia prima (granos), que será destinada a producir diferentes productos alimenticios.

Sumado a ello, la tecnología permite determinar con gran precisión, a través de sensores, la densidad de semilla y la dosis de fertilización que se esté aplicando en el lote. Al acompañarlo con un Sistema de Posicionamiento Global (GPS) también se puede registrar la información de cada lugar del lote, lo que permite elaborar un mapa de siembra o aplicación. En cierta forma, este proceso certifica la calidad con la que se logrará la materia prima si el ambiente no lo modifica en su ciclo. Con esta tecnología se garantiza la información inicial del proceso de generación de la materia prima, es decir el origen de la cadena de trazabilidad del producto agropecuario. Es por ello que se considera de vital importancia el registro de la siembra de granos.

Trazabilidad en la pulverización

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad  Agroalimentaria (SENASA) creó el sistema de trazabilidad de productos fitosanitarios y veterinarios para un seguimiento de la elaboración, producción, comercialización y uso de agroquímicos. Dicho sistema consiste en identificar, con códigos unívocos, cada unidad de los productos trazados, que se pondrán a disposición de toda la cadena de comercialización en la base de datos a la que se puede acceder desde el sitio del  SENASA.

A partir de esta normativa, los productos agroquímicos deberán consignar, en un soporte inviolable, el  código de identificación global, el número de lote, número de serie, fecha de elaboración y fecha de vencimiento.

De esta forma se evita la adulteración de productos o la introducción al mercado de productos robados, elevando el nivel de calidad y seguridad de la industria para posicionarse a niveles internacionales de vigilancia sanitaria (Fuente: www.senasa.gov.ar).

Desde el punto de vista de la inocuidad del producto, es de interés controlar y registrar la cantidad y volumen de fitosanitarios aplicados a la materia prima para lograr un producto final libre de tóxicos químicos.

Esto es aún más importante cuando se trata de verduras frescas, frutas u algún otro alimento de consumo directo, siendo diferente con los cultivos de grano que formarán parte de materia prima en productos de nutrición para consumo humano.

Trazabilidad en la cosecha

Las diferentes computadoras de cosecha generan  mapas de rendimiento en tiempo real. Las mismas informan el rendimiento y la humedad del grano, superficie cosechada, kilogramos por lote, promedios, velocidad de avance, entre otros datos, que acoplados a un GPS son georreferenciados y almacenados en una tarjeta de memoria. Esta información es trascendental para tener un seguimiento del lugar de procedencia de los granos que pasarán a ser procesados para diferentes usos.

Relación entre calidad de grano y trazabilidad

Es importante tener presente que el contenido de proteína en el grano es altamente influenciado por la fertilización nitrogenada, la cual debe realizarse en dosis recomendadas teniendo en cuenta los diferentes ambientes dentro de un lote. Trabajos realizados por Ferraris (2009), indican que cuando el nivel de rendimiento es muy alto o muy bajo es necesario intervenir con una refertilización para modificar el contenido proteico del grano y obtener un producto de calidad dentro de las normas de comercialización.

En el área del partido de Tres Arroyos, la presencia  de tosca tiene una influencia importante en el perfil del suelo, por lo cual resulta relevante analizar las relaciones entre las variables de rendimiento y proteína en el cultivo de cebada cervecera, en función de la profundidad de la tosca. Análisis anteriores mostraron una alta correlación entre el rendimiento alcanzado por el cultivo y la calidad del grano, observándose que en los
lugares donde el rendimiento fue alto, el contenido de proteína del grano decreció de manera inversamente proporcional. En este tipo de ambientes con zonas claramente diferenciadas se podría programar la fertilización para optimizar la calidad del grano a cosechar y resultaría posible segregar el grano producido por subzonas en función de su calidad.

De la misma manera y en el caso supuesto que un ambiente expresara niveles superiores o inferiores a los exigidos en los estándares de  comercialización, la disponibilidad de equipamiento para la determinación del contenido de proteína permitiría segregar en tiempo real el grano de mejor calidad para obtener un beneficio adicional del mismo y no disminuir su valor en la comercialización del cereal considerándolo un lote uniforme.

Conclusiones

La trazabilidad en el campo es una herramienta útil y necesaria en la cadena agroalimentaria, dado que permite garantizar la protección de los consumidores y detectar fallas en la seguridad alimentaria. Además, facilita a los operadores  el control de procesos y gestión interna, contribuye a la certificación o acreditación de productos, a la localización rápida de partidas con problemas y a la toma de decisiones a tiempo y certeras.

A los consumidores, la existencia de estos mecanismos de control les brinda transparencia y confianza. En definitiva, facilita la delimitación de responsabilidades de los sujetos que intervienen en cada etapa de producción, transformación y distribución de un alimento y su identificación.

Sobre la base de lo observado, las herramientas que brinda la agricultura de precisión permiten garantizar y, en cierta manera, certificar mediante el registro el control en la producción primaria. De este modo se podría identificar la procedencia de los granos y diferenciar su calidad y valores a partir de su trazabilidad de procesos.

 

Fuente: www.agriculturadeprecision.org – www.inta.gob.ar
Autores: Ings. Agrs. Fernando Scaramuzza y Mario Bragachini (INTA EEA Manfredi) – Módulo de Tecnologías de Agricultura de Precisión

 

 

 

 

Categories: Agricultura, Tecno
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